La Naturaleza profunda de la curación chamánica y el camino de curación

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“Los hombres son parte de la Creación y el chamanismo es nuestra manera de conectarnos con este todo ”
Will Adcock
Citas Chamanicas y Chamanismo .

Nunca sabemos de antemano hasta dónde podemos llegar en curación chamánica y energética antes de iniciar el trabajo. En algunos casos, podemos resolver los problemas más graves y nada parece limitar ésta medicina, en otros, no podemos ir más allá de un cierto punto.

En estos ultimos casos, no se trata de límites de nuestra capacidad o de limitaciones debidas al problema de salud en particular,  es más resistencia que sentimos y que surje cuando intervenimos . En la mayoría de estos casos, nos aparece que sólo el paciente tiene los medios para acabar de solucionar el problema y que le es necesario cambiar algo en su funcionamiento, en sus hábitos o en su ” alineación ” espiritual. Esto a menudo toma la forma de trabajo que hacer en el ego, entonces vamos a entregarle los mensajes que hemos recibido en eso y no nos movemos hacia adelante, porque no nos pertenece hacer este trabajo. Simplemente señalamos a la persona los cambios que se tienen que hacer y queda libre de ponerlos en marcha o no.

Estos cambios pueden, por supuesto, ser difícil para el chamán expresarlos como para el paciente escucharlos, pero tenemos la responsabilidad de transmitir lo que recibimos para dar a la persona la oportunidad de caminar por la senda del cambio conociendo al menos la dirección. Claro en estos casos, esperamos siempre ser escuchados y que el paciente sepa medir la importancia de estos mensajes y recibir nuestras palabras como claves importantes para el cambio.

Es importante entender que durante o después del tratamiento, las cosas que se dicen y que se transmiten no son cosas que vienen de la mente del chamán o del curandero. Son cosas que ve y que le son mostradas. Nunca son el resultado de un “juicio”. De hecho, los chamanes tienen bastante que hacer con su propia forma humana para perder tiempo en  juzgar a los demás y también sabemos que cada camino es complejo. Del mismo modo que el sol da su amor y su energía a todos los seres vivos sin distinción, el amor y la compasión del chamán abraza el cosmos. El Juicio personal no tiene lugar en este .

A veces, puede ocurir  que los pacientes toman mal estas cosas ya que su ego se mete y creen que lo que escuchan le viene del ego del sanador o del curandero que los va juzgando, pero en realidad y una vez más, el go no tiene lugar en la sanación chamánica y en la curación energética. No hacemos nada, el chamán no hace nada. Algo nos esta usando y llamamos este “algo”  Dios, los Dioses, el espíritu, la intención y todo nuestro trabajo espiritual consiste en purificarnos para que este “algo” nos pueda usar durante la sanacion chamánica sin que la mente o el ego se metan. Somos sólo su instrumento, sin méritos, sin juicio y sin ego, pero llevando dentro de nosotros el amor al prójimo y la intención sincera de que él reciba los mensajes emitidos como instrumentos de su cambio.

Para algunos pacientes, especialmente aquellos que no están comprometidos en un camino espiritual puede ser bastante difícil de entender todo esto,  es mucho más fácil para las sociedades tradicionales nativas entender estas cosas porque respetan al chamán y entienden la esencia de su discurso y su posición de intermediario entre el hombre y algo que les transcende y que es muchos mas grandes que ellos.

En realidad, para el registro, incluso para nosotros que estamos profundamente comprometidos en el camino espiritual y que trabajamos muchas horas al día para limpiarnos de esta ilusión del ego y de la contaminación mental, dualista y redundante, hemos tambien, a veces caído en esta trampa con nuestros propios guías, interpretando mal algunas de sus observaciones pensando por efecto de espejo, que nos venian de su ego. Las lecciones vinieron más tarde y desde el lugar de la observación corecta, nos dimos cuenta luegod e la magnitud de nuestros errores de juicio y de los procesos a la obra. Del alma del chamán hacia el alma de sus guías, así como del alma del discípulo Zen al alma de su maestro, el ego no tiene lugar y si se pone en medio, se debe de corregir su posición y abrir su corazón. Sin embargo, y por todas estas razones, entendemos que a veces es difícil para los pacientes a superar unas cosas que se pueden escuchar para abrirse a los mensajes entregados con el corazón. El chaman no  juzga y lo que recibe no le partenece.

En la medicina moderna, el médico trata con su cabeza, su ciencia y armas químicas, que desplega contra problemas localizados. En la medicina tradicional y ancestral, el hombre se entiende principalmente como un ser espiritual hecho de energía, de espíritu y de materia. Lo que el chamán ve y lo que sana es esta “totalidad”. Enfermedades o malestares son el resultado de un desequilibrio y una brecha abierta entre la condición de equilibrio inicial del ser humano y su falta de alineación en su propio camino de vida. En este sentido y para que se puedan entender mejor, las curaciones que operan los chamanes, los curanderos y los sanadores están más cerca en esencia de las curaciones milagrosas realizadas por los santos que de las curaciones hechas por la medicina moderna. Por esta razón, consideramos a Cristo como un gran chamán capaz de conectar con las fuerzas del universo y sus leyes y capaz de canalizarlas hacia el alma y el cuerpo de los que reciben los milagros.

Más de restaurar la salud y la energía , el chamán da las claves del cambio global necesario para que el paciente, el ser humano se ponga de nuevo en su camino verdadero. La curacion que llega, la salud que vuelve y la nueva energía que se recibe son  impulsos que deben permitir la implementación del cambio y que deben facilitar el inicio por  el paciente de su propio camino de la curación. En muchos casos, si no se realiza ningún cambio, la enfermedad o el problema volverá.

Sale difícil para muchos pacientes de entender la verdadera dimensión de atención chamánica y de medir la profundidad de su acción sea al nivel energético, psicológico o espiritual  debido a que el único marco de referencia que poseen en el campo de la medicina es un hombre detrás de un oficio que le hacen pasar exámenes, les dan recetas y les mandan a casa hasta la próxima cita. El Occidente ha separado el cuerpo de la cabeza, lo sagrado y lo profano, lo espiritual y lo material para ponerlos todos en pequeñas cajas ordenadas y separadas con especialistas en frente de cada caja . El ministerio de la adoración y las religiones han conocido tambien unas dificultades a responder en todas las esperanzas y necesidades espirituales en muchos lugares, también muchas personas estan en busca de espiritualidad auténtica y las practicas de la Nueva Era (New age) vienen a interferir y meterse en sus expectativas y sus sedes de magia, proporcionando respuestas hechas de todo un poquito para llegar a menudo  a  la nada.

Sea lo que sea, y para volver a la visión que tenemos de nuestra propria salud, resulta de este modelo conceptual de un hombre cortado en pedacitos que muchas personas buscan respuestas a alguno de sus problemas de salud sean fisiológicos o psicológicos, en la creencia que existe una píldora milagrosa que va a arreglar cada uno de su problema o mejorarlos y porque no todos de una vez. Este fantasma sólo existe en las fantasías de la medicina moderna y los grupos de presión de las drogas químicas. Que siguen buscando, me parece fantástico ya que seguro han conocido ambos, sus éxitos en bastantes casos pero hoy en dia se admite tambien que no pueden solucionar todo, y que incluso se muestran incapaces de hacerlos en muchos casos de modo durable y profundo.  A partir de estos hechos, se entiende que los pacientes frente al chamanismo y sus mensajes holísticos, pueden malinterpretar los cambios indicados por el chamán cuando tienen que ver con su estilo de vida  pero a veces peor, gran Dios!, con su ego.

El fenómeno es aún más pernicioso ya que cuando un cambio se acerca y ya se siente mejo mejor, empezamos a caer en lo de siempre, y los mal funcionamientos que justamente crearon la enfermedad. Se empieza a sortear y decidir en la lista de los cambios necesarios los que se van hacer y los que no, y a veces será ninguno.  Con los horrores del dolor y la desesperación de un momento antes, cuando el resplandor del bienestar ha llegado apenas nos ponemos optimistas sobre el procedimiento, entonces decidimos de una vez postponer para más adelante los requisitos del exigente curendero,  cosas que desafortunademente, con  la energía ganada y recuperada gracias a la curación permetirían poner en marcha.  Es muy importante entender que la energía liberada por la curacion y la sanación chamánica  es una energía que el universo libera a través del chamán para permitir que el paciente se cure pero también para que la usa como vehículo de cambio. Los esfuerzos requeridos debe de ser iniciados, incluso si es a un ritmo pausado y suave para que la enfermedad no regresa más tarde y para finalmente alinearse espiritualmente y energéticamente en las leyes del universo en relación con su propia verdad interior y su naturaleza más profunda. Más allá de la salud, se trata de la realización de si mismo y de felicitad profunda. Vale la pena hacer un esfuerzo.

Es importante tambien saber que en caso que se necesitan cambios y no se hacen, cuando el paciente vuelve no siempre  el chamán va a tener los medios para intervenir eficazmente de nuevo ya que la solución estaba en las manos del paciente y todavía lo es. El trabajo de chamán acaba donde empieza el trabajo del  paciente. El camino estaba claro y no fue entendido o iniciado y no tenemos el poder de hacer algunos esfuerzos en el lugar del paciente. Le toca. En muchos caso si ya fueron empezados unos cambios, ya se ve y se puede adelantar de nuevo,  pero sin esfuerzo cuesta más y a veces no es posible.

El chamanismo auténtico escapa al clientelismo y esto también explica que  para nosotros, y en la tradición de nuestros padres y guías, la relación al dinero y las escalas de tarifas prohibidas, para no decir indecientes que se ven a veces con curaçiones chamanicas no pueden estar en el centro del chamanismo, ya que pueden crear una doble dependencia. Tenemos la obligación de poseer nuestra propia supervivencia económica afuera de toda dependencia a nuestras curaciones. Nuestro trabajo de sanación y de atención están sujetos a las donaciones, eso es suficiente para permitir que dediquemos más tiempo, entonces lo  hacemos. Pasando a menudo muchas horas en un caso, esperamos siempre que los pacientes entiendan los desafíos del Don y no confunden “donacion libre y gratuito” o “gratuito y sin valor”. Lo que permite el don es que más personas tengan la posibilidad de curarse, libera el tiempo necesario para más curaciones y es el centro de un proceso de intercambio y de circulacion de energía. El que lo  puede, lo debe hacer.

Sea lo que sea y de todos modos, siendo chamanes nosotros no podemos, como lo hace a menudo un médico, cerrar los ojos, repetir la receta, cobrar la tarifa y dejar que el paciente se vaya de nuevo a enfrentar su enfermedad futura hasta la proxima vez sin darle una verdadera oportunidad de escaparse de las trampas que le corresponden y sin la esperanza profunda de tomar esta oportunidad. El chamanismo se queda con los dos pies en la espiritualidad y la intervención holística, sino no se llama chamanismo. Indicar los cambios, aunque sea desagradable a veces escucharlos para el paciente, es parte de nuestro camino.

En conclusión, el compromiso del paciente es esencial en el proceso de atención chamánica, el curandero, el sanador, el chamán sólo transmite lo que ve, con la grande esperanza de que las palabras que recibe de esta dimensión que lo trasciende no queden en letra muerta y que la sanación y la curación energética no sean simplemente, para el paciente, un pasito hasta a la siguiente recaída. La autoridad natural que prestaban las sociedades tradicionales al chamán al entender  su lugar y su ámbito de trabajo en la intersección de las leyes universales, espirituales y energéticas se ha diluído un poco en el modernismo y la concepción de un  paciente “cliente” que recoge fragmentos de su salud con diversos especialistas .

Vale la pena repetirlo, la adicción terapéutica nunca debe comprometer al verdadero chamán, su energía es valiosa para dedicarla a los muchos pacientes que Dios o el universo pone en su camino y en este sentido, no tiene clientes. Está profundamente feliz cuando la gente se cuida y han puesto en práctica los cambios reales para mantener su propia salud, su propio equilibrio y en fin su felicidad verdadera y profunda. Es así entonces que el chamán se queda en su misión, en la luz y en la voluntad de los Dioses.

Muchas Gracias por su lectura .

Que tengan un día lindo con luz y alegría en sus caminos.
Fred
online-curandero.com

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